septiembre 11, 2010
contra-celebración
mayo 28, 2010
Al morir...
marzo 25, 2010
Un extranjero con más de una frontera.
Cuando tienes extrañeza en el fruncir, caminas más rápido de lo normal, sin razón alguna, y además tienes la piel azulada, se torna complejo andar por las veredas de la ciudad sin sentirse observado. Más que indicado, mal mirado. Que nadie de tu alrededor tenga la piel de color azul... Intenta esconderse y escucha: “¡aquí no alojamos gente de tu color!”, O también oye “... acá solo vive gente verde, por eso es mejor que te vayas.”
Así va buscando su lugar en el mundo, en la ciudad. Además tiene miedo de tropezar con quienes lo miran. Un total fracasado se siente este pequeño personaje que merodea por los distintos rincones de la ciudad. Le ayuda que sea de una extensión considerable, al menos, así consigue no ver a sus amigos, ni a la gente que conoce. Camina escondiéndose, porque tiene miedo de estorbar, no le interesa conocer. Solo busca conversaciones efímeras; gusta de la espontaneidad, pero le incomoda que sea él quien comienza, a pesar de ello muchas veces lo hace. Posteriormente de empezar a hablar se siente como un verdadero idiota.
Hace unos años, él bailaba tranquilamente, paseaba por los bares del sector, a veces, se emborrachaba. Sin prejuicios, ni reglas, y con Dios muerto, deambulaba con la vista en alto. Aún cree caracterizarse por lo mismo, el problema actual: él se siente discriminado por donde vaga.
enero 04, 2010
Sin título, ni punto final.
Entre la oscuridad de la ciudad, y quemándose algunos departamentos producto de un pequeño fósforo sin apagar, debido a la intención que tuvo un niño de prender una estufa para así palear con el frío invernal, estos dos animales siguen su búsqueda. Aún sin ninguna consecuencia positiva. Caminan sin cesar, a veces el perro olfatea faldas y tacos de las prostitutas que bien paradas se encuentran en algunas esquinas del sector céntrico de la urbe. Yacen las hojas, inútiles y cafesosas de los maltratados árboles de la única pseudo alameda del lugar; desparramadas esperando a que alguien las recoja para así decorar su apestoso hogar. Algunos autos se escuchan a lo lejos, sin tener mayor motivación que apurar su andar para llegar rápido a conciliar el sueño entre sábanas gruesas y opulentas cortunas que tapan la luz lunar que podría entrar por las ventanas de su sórdida casa. Pasea también algún malagradecido, escupiendo a cada poste de luz que ve. Ladeando entre la ebriedad y la obstinación, se preocupa de no chocar con las paredes; a ratos lo consigue.
Desde una esquina mira dios, todas las andanzas de estos pequeños personajes moribundos bajo una cruda llovizna que empieza a empaparlos. Las prostitutas esperan sus clientes, algunas más bellas que otras y otras a maltraer comienzan a despedir su mala noche pensando "No tendré qué para comer mañana". Sin importancia se vuelven estas anónimas existencias a la luz del brillante sol del verano, donde el alcohol domina la hermosa lujuria ciudadana. Las pocas hojas ya descritas van siendo mojadas y arrastradas al recóndito viñamarino.
Nada impide las intenciones de estos amos, tanto el perro de color grisáceo como el hombre de ojos negros y piel algo pálida siguen con la idea de algún día dar con dios. No saben que dios está a la vuelta de aquella esquina y se encuentra resguardado por millones de horribles durmientes en una sala de espera. Llenándose la cabeza de asquerosos pensamientos, este pequeñoburgués se encuentra dominado por su terquedad; la porfía de lograr su objetivo hace que no pare frente a ningún tipo de adversidad, ni su animalesco amigo perdido le impidirá llegar a su encuentro.
El grisáceo animal ya perdido bajo la lluvia y la suciedad inherente de esta ciudad. La única esperanza de este cazafantasmas es una espontánea conversación con la última prostituta del lugar. Ahí frente a sus oscuros ojos, está: ella.
septiembre 06, 2009
Sueños progresistas
El viento nos soplaba las orejas, con las que no escuchábamos más nada. Los ojos medios tapados, producto de la ventosidad. También proveniente de nuestro estómago estropeado por los manjares más extraños y hermosos. Esos mismos gustos y banalidades que nos permitimos a altas horas de la madrugada, entre licoles y lujuria que opacan nuestra concepción de los sueños; confuso asiento que se mueve sin que yo lo quiera. La realidad se transtorna. Se me confunden esos olores entre tanto viento y el humo que tapa cualquier tipo de puro olfato, además veo pasar gente, mucha gente. No hacen nada más que gritar y empujarse, quieren avanzar, nada importa más que adelantar un puesto. Ahí van, aquí vamos... ¡muévete mierda!
septiembre 05, 2009
Vitalísimo
Malgastaron, supuestamente esperando poder hacerlo de buena manera, lo gastaron todo. Ahora sin dedos con los que pudiesen usar los billetes que tienen en la cuenta; sin mentes, ya destruídas por todos. Con el cerebro sucio y enajenado, con ideas que son las mismas que tienen los demás, con objetivos que ya pasaron de moda, y con una moda cambiante que hace que todo pase nuevamente de moda. Nada sabemos, nadie lo espera y nadie quiere demostrar que realmente lo sabe.
julio 26, 2009
Aspiración profunda, realidad podrida.
La basura colapsa el lugar donde todavía podrían jugar los niños. Si aún creyeramos en los sueños, que se juntan y se revuelven en las bellas mentes de los dementes. Desquiciados personajes, que, dejándose de palpitar, transmiten a cada minuto una nueva locura.
Inhalan mugre, exhalan más. Si dejáramos todo atrás...
junio 30, 2009
Escape sin salida.
Ahora contempla de lejos el pasar y sentar de la gente sobre sí que sin protección le molestan los saltos gritos manchas y movimientos múltiples que los convivientes tienen sobre él y su tan hermosa presencia que sin poder decir nada como el burdeo del gato se queda inmóvil pero inmensamente inquieto contemplando toda acción que tienen en la habitación escuchando todo sonido y gemido posible. Variados ruidos le deterioran su piel tan cándida en antaño tan sórdida actualmente producto de toda esa muchedumbre de seres vivos que sin pensar en los sentimientos de quien vive arrinconado en esta parte de la casa le dañan cada vez que se aproximan.
junio 28, 2009
Qué, si finalmente terminamos en cajones individuales.
Angustiante paso, moribunda persona. Tristeza plasmada en sus oscuros y mojados ojos, la lluvia indica el rumbo. Moja el paso. Amada y despreciada gota que moja el cabello, la frente, las cejas, mis ojos, las mejillas y culminan en un ¡splash! Al topar la boca y luego caer por el mentón hacia el sin-destino. Aquél camino, pisoteado, manoseado y sin ley, es el que nos atrapa. Sus enormes tentáculos que no nos dejan escapar, nos presionan hasta pensar en auto-aniquilarnos antes de morir por afixia. Firme una pistola en mi mano derecha apunta mi cabeza, la apoyo entre mis ojos y pienso en lo divertido que sería el mundo sin colores.
junio 15, 2009
Acechándome.
Gente pasa desapercibida, avanza en su rutinaria vida y no deja espacio alguno para detenerse. Su abrumadora brisa deja una fuerte estela al pasar, edionda. Absurda y delirante. Donde los gatos maullan y los gallos cantan. Los colores se entremezclan en las veredas, donde todo se torna grisáceo, completamente oscuro, el negro lo domina. Manipula cada paso, cada mente, todo caimnar. Los caminos van hacia el mismo rumbo, donde nadie queda excento de las garras del oscuro color. Ese abismo que se acerca a nosotros, para culminar entre cuatro paredes del tono que se quiera, sin embargo, trascienden las cuatro paredes que comienzan a encerrarte, la blancura de ellas, la limpieza, su constante belleza, sin mensaje alguno. La ilusión de todos nosotros reflejada en ese cándido lugar, blasfema entre nosotros.
La verdad corrupta, donde el dinero fácil y el lavado de cerebro nos unidemensionan la vida.
marzo 23, 2009
Anónimo transeúnte.
Residuos que van pasando por su estómago. Vilipendiado. Va entendiendo que en su perímetro comienzan a desvanecerse ciertos amigos, humanoides. Olvidados. Desarraigados del desquicio natural. Retirados de los juegos de salón y el consumo en grandes tiendas. Queriendo pedir préstamos para sopesar gastos y mantener el equilibrio irracional de las cosas que intentan derrumbarse alrededor. Una mente cándida va caminando por esta sucia ciudad, por sus más profundos suburbios, va interpretando la simbología de la publicidad y se está dando cuenta que no todo está perdido.
Quiere mirar como su felino amigo. Algo confundido se percata que está en el mayor de todos los absurdos y que, al parecer, haga lo que haga, estarán todos prontamente sin poder respirar. Bajo los grandes escombros de los monstruos que lo rodean. Atormentado, no quiere más nada. Con sólo mil pesos entre sus dedos va sin rumbo alguno, dobla hacia la izquierda llega a una calle bastante concurrida y se encuentra con un café. Sin pensar, entra. Pide un café con algo de leche. Moribundo se encuentra con el gato, su fiel compañero.
Abigarrando los pasos. ¡Miau!
marzo 08, 2009
Pasó?
marzo 02, 2009
¿Qué
febrero 23, 2009
Carrera infinita
¿Cuatro paredes? Sigo sin oir ruido alguno, sin poder oler esa fragancia, sin notar la caída de las hojas en otoño, sin apreciar el movimiento de la muchedumbre, sin lograr leer palabra, sin ir a lugar real, concurriendo a ningún sitio. Puedo soñar. También gritar y hablar. No hay respuestas...
febrero 12, 2009
Incapazmente inútil.
Moriré de cualquier modo, en un lugar indefinido, por razones desconocidas.
Con manos vacías, sin palabras quedaré. A pesar de cualquier fugaz intento, terminaré igual que todos, como un terrorista. Un suicida. Preferible es correr el riesgo, no obstante, hacerlo podría ser peligroso. Desafíos. Absurdamente y en un minuto desaparece todo. Absolutamente todo. Sin esencia plasmada. Tampoco respirando. Obtengo nada, por dar nada. Un eterno vínculo sin relación alguna. Sobran explicaciones. Además de muchos de nostros.
Encerrado. Sin sonidos, sin olores, sin sabores. Algunas difusas imágenes, varias confusas texturas. Destruiré barrotes. Ningún límite merece lugar. No quedarán barreras. No habrá espacio. Sigo soñando despierto y a veces dormido.